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JAVIER CÁMARA
Int. Día Plato de Narcos Bogotá. Colombia. Tenia tantas fotos desechadas de las pruebas de vestuario, que por razones de contrato, secretismo, etc, no puedes poner hasta que la cosa no salga a la luz, que he corrido hacia atrás sin ira en mi telefono y me encontré con esta la primera (hay muchas mas) y me acuerdo lo que peleé por esas gafas; lo indecible, pero no me dejaron. El trabajo previo fue exhaustivo e interesantísimo ya que casi no hay referencias de Guillermo Pallomari ( al que no me parezco en nada) llegando a la conclusión de que podíamos hacer lo que quisiéramos. Pero esas gafas, no. Demasiado, creo que dijeron. Y@Yo las veía tan totales …. hace 21 días
Ext.Día ( Flash Back. Islas del Rosario. Colombia) -Me gusta la gente buena, o lo que yo pienso que es la gente buena. Me pasa cuando veo a alguien que hace bien su trabajo, eso simplemente, gente tímida y concentrada que hace bien su trabajo, que ni se huele por un momento que tu estés valorando tanto su profesionalidad o su destreza. Esa gente que sonríe aunque su trabajo sea automático y no siempre agradable. Esa mezcla de timidez y sonrisa puede llevarme a las lágrimas. -Debo de echar de menos la timidez, o la debo valorar como símbolo de extrema fortaleza. Yo peleé con fuerza por no pasar desapercibido en el recreo de varios colegios. Te inventas formas. Creo que ya nadie piensa que soy tímido. Lo soy. -Me sorprende la gente sin pudor. Creo que he dejado de pelear contra el mío. Me fascina que haya gente adulta que se siga poniendo roja de vergüenza. Siento algo de envidia ante esa exhalación física incontrolada de las emociones. -Me ilusiona la gente que se alegra por los demás. Mi padre era así. Lo heredé de él, así como la mano para las plantas o el oído musical. He encontrado mi paraíso. Estaba dentro. Luché durante años y no lo veía. Ahora, aquí, cerca de mí, me encuentro a gusto. Gracias a los amigos conscientes, a la paciencia cómplice, a las sonrisas regaladas que cruzan semáforos, a la ternura recibida. Prometo devolverla con creces! Prometo estar haciéndolo ya. hace 63 días
Int/Ext Atardecer. En algún bar de carretera En otro país. Hacía tantos años que no veía luciérnagas que pensé que mis ojos estaban haciendo extraños con la luz del sol tan baja cortando las ramas de los árboles. Caminábamos por el bosque, después de la tormenta, a la hora que los animales salen de sus agujeros y el sol se va escondiendo del día. A esa hora en que todas las chicharras del mundo le cantan un coro unísono de despedida. Y fue entonces, después de pensar varias veces que era mentira. Fue que me paré. Y fue que tuve que esperar el tiempo que uno espera buscando para ver un rayo en la tormenta a sabiendas que no se repetirá en el mismo sitio. Y los vi, y supe que todo era magia. Supe que todo era frágil, que todo seguía siendo un misterio. Supe que estaba en el lugar exacto recibiendo un regalo. Y sonreí. Y di gracias. Y volví de golpe a la niñez. hace 64 días
Ext. Día. Narcos3. Bogotá. Colombia. Escena Final. (Adios a las Armas). Pienso que será hasta pronto, mi querida Colombia. Tu lluvia constante, tu gente presente, tu mezcla salvaje. No sé, ni quiero, decir adios. Han sido meses de esperas infinitas y de rodajes explosivos. De muchos paseos, libros, jugos y nuevos amigos. !que cariñosa has sido conmigo, Colombia! Que vuelvo es seguro, pero ni idea cuando. Me voy repleto y emocionado. A los que tocaron mi corazón decirles que escribo pronto. Que recibo visitas. Que espero estar a la altura ( 2.630mts en Bogotá) de vuestro agasajo. Que me habéis hecho feliz en la soledad, que me sentí en casas, que me voy conociendo un poco a que huele Colombia. Que muchos besos. Que hasta luego! hace 136 días
Ext. Día. Calle de Don Sancho. Cartagena de Indias. Colombia. Las casas invitan a entrar por el fresco que sale de sus rendijas. Andando por las sombras y buscando la luz. Todo a la vez. Se puede. hace 174 días
Ext. Atardecer. Hotel SOFIA. Plaza de la Aduana. Cartagena de Indias. Estoy en casa. En el hotel recibo la primera caricia. Sonrisas y flores frescas. Y los acentos se cimbrean aún mas y saben a Caribe. Después de meses de escucha al Paisa, al caleño, al bogotano, llega el acento de Cartagena. Huele a sur de España en el Norte de Colombia. Las carretas irrumpen acompasadas en los adoquines de las calles antiguas y mientras el sol baja, empieza a subir el murmullo de las gentes y sus ganas de fiesta. Sábado feliz en La Plaza de la Aduana. Me quito el mar y el sol que cogí por la mañana en las Islas del Rosario y corro para despedir al sol en la terraza del hotel con los que son ya mis amigos. Allí nos encontraremos todos, mirando las torres de las iglesias y mascullando un adiós que aún lejano se empieza a vislumbrar. “Hoy bebamos y comamos y cantemos y folguemos, que mañana ayunaremos…” Aires antiguos me soplan la cara, me pica el sol en el cuerpo. Retendré esta música cuanto pueda. Estas sonrisas. Esta terraza donde el silencio se hace aparte. Cada uno diciendo adiós a la aventura. Mirando a su futuro ponerse entre las nubes. Y llega la noche… hace 176 días
Ext. Día Bogota. Colombia. Mas húmeda si cabe, mas fresca se levanta Bogotá. No hay una sola planta que no lo celebre con sus flores. Me paseo bajo la lluvia en lo que parece se ha convertido ya en rito. Vago sin rumbo, me digo. Y lo cumplo. Las nubes cargadas, ahí al lado de los edificios altos del barrio de Rosales, acarician los cerros llenos de árboles y se frotan contra ellos en un incendio de agua. Pareciera un dibujo japonés antiguo. Allí donde mire hay vida. Vegetación en eterno regocijo, que me hace sonreír y pararme a cada paso entorpeciendo a quién venga detrás. Cierro el paraguas. Me dejo mojar. Podría guarecerme en cualquiera de los arboles inmensos como edificios, pero el recuerdo de la voz de mi padre me hace sonreír “el que se cobija debajo de hoja, dos veces se moja”. Sonrío pensando que estoy junto a él, , sentados dentro del coche, con las ventanas abiertas, esperando a que escampe. Como en esos cuentos, y no tan antiguos, que tan bien dibujan los japoneses.. hace 187 días
Interior. Día. El Deseo. 2004. Pruebas de maquillaje “La Mala Educación”. Aprovechando que La Filmoteca organiza un emotivo y completo ciclo de la filmografía completa ( y de varias películas inspiradoras) de Pedro Almodovar. Aprovecho para mirar hacia atrás. Esta foto me la mandó Pedro hace unos días. Cuando trabajas con él siempre recibes un sobre dedicado repleto de fotos que te ha hecho, muchas sin que te des cuenta. Pedro es tan exhaustivo y preciso buceando en busca de los personajes, que hicimos multitud de pruebas hasta que dimos con La Paca. Esta es una de tantas fotos de aquellos días. Pepe Juez y Ana Lozano, con sus manos y su arte, le daban todos los looks que él imaginaba y yo me dejaba hacer gustoso, sabiendo que por mucho que tu imagines y trabajes en la soledad de tu casa buscando hilos que desmadejen el personaje, hay ciertos trabajos, sino todos, que nacen en la silla de la maquilladora, en la del peluquero y entre los dedos del equipo de vestuario. Fueron días de búsqueda. Fueron días felices. Hace nada estrenamos la película en La Filmoteca del Cine Doré, y fue precioso y curativo por varias razones. La película no tuvo su estreno oficial en aquellos duros días de los atentados del 11M. Así que esta vez, Pedro asistió emocionado a un pase lleno de público joven y entusiasta. Yo también me guardé para mis adentros mi paso por el cine Doré. Fui camarero un verano entero en su terraza de verano. El trabajo no duró. La pena es no haber tenido este look unos años antes. Seguro me hubieran dado trabajo por mas tiempo en la terraza de verano… hace 187 días
Ext. Día. The Standard Hotel. Miami Film Festival. El último día me lo dedico en exclusiva. Saco de la bolsa el único libro que me traje, me dan dos toallas, y me señalan, tras verme tan blanco como el fondo de la piscina , una preciosa hamaca a la sombra de una palmera frondosa. Un enorme vaso de agua fresca con mucho hielo y Salvador Sobral en los oídos. Si miro hacia el mar el reflejo me hace cerrar totalmente los ojos. No me viene mal. Me tomo un momento y un sorbo.El viento zarandea suavemente las palmas, pero no oigo el sonido, la cascada de agua tras de mi que rompe en la enorme piscina me impide escuchar algo mas que no sea la música en mis oídos. Entreabro los ojos. Los mas jóvenes confían en sus cuerpos, los mayores son invisibles por mas que se empeñen en caminar despacio. Quemados por el sol. Sombras de otro tiempo que ya no existen. Todo es agua. Todo cielo. Vuelvo a mi. Me refresco. Me seco las manos y abro por fin el libro sabiendo que hace ya tiempo que perdí la batalla de los cuerpos. De inmediato entiendo que este libro me va a gustar. El prólogo comienza: “Donde no se alza mar alguno, las aguas del corazón impulsan las mareas” Dylan Thomas @leica_camera (Mujer mirando un mural en Windwood. miami) hace 195 días
Interior. Casa. Me debato. Dijeron que iba a nevar. Y anoche me lo creí. Y yo esta mañana me he despertado como el niño ante la aventura. Tardé en sacar la cabeza, sonriendo frente a lo que ya me imaginaba. Agucé el oído pero no oía lluvia. “La nieve no hace ruido” pensé. Y eso que solo esperaba una pequeña franja de nieve blanca sobre la barandilla de la terraza, o sobre una esquina de la mesa, a la sombra, donde están los cactus, o algún pequeño carámbano que luchase en las últimas frente al sol, que poco a poco se abriría paso entre las nubes. Pero no. Hay un sol de justicia. Vale,si, hace frío, mucho. Pero hace Sol. No sé que hacer. Me debato. Y eso que la claridad de la lluvia nocturna ha dejado un cielo tan limpio que pareciera que nunca moriremos de polución. Pero es el sol el que lo baña todo, el que seca en nada la poca agua que cayó, y encima la luz inunda mi casa. Y yo quería una mañana de esas que te despiertan poco a poco. Que te acurrucan. Esas mañanas donde el mundo se para y las cosas malas nunca suceden. Una mañana de zanganear bajo las mantas, oyendo la lluvia, sin ninguna intención de salir de ahí abajo. Y claro, veo el sol que lo calienta todo, y siento el frío que debe hacer fuera. Y no sé que sentir. Yo, que confío tanto en la meteorología para lo mío. Me calmo un poco pensando que es sólo sábado, que mañana, domingo, seguro que nieva Pues nada. Bajo a la calle, hago compra como si no hubiera mañana, pongo música y me da por hacer zafarrancho. Patas arriba. Que energía, oye… Y mientras de cuando en cuando miro por la ventana a ver si cae un copo, un atisbo de tormenta. A ver si se apaga por un momento este sol que lo invade todo… #EQT @adidas_es hace 204 días
Interior. Noche. Bailando en Madrid. Ayer salí. Nos fuimos a cenar unos cuantos íntimos y entre abrazos, confidencias y celebraciones me lancé a bailar como si no hubiera mañana. (El señor de al lado no es un modelo de Sir Francis Bacon, es @javierbraier que se movió mas que nadie y aún no ha dado señales de vida. Para el no había realmente mañana. Lo dio todo. No fue el único) Acabamos en San Ginés, tomando chocolate con churros.Cuando subíamos, abrazados todos, hacia la Puerta del Sol por la calle Arenal miré hacia atrás, hacia el teatro Real, antigua escuela de Arte Dramático y sentí, aunque la noche parecía primavera, un escalofrío. Seguimos caminando. Me dije. Y me lo repito esta mañana de calma y resaca. Seguimos caminando. hace 210 días
Interior. Día. Sastrería Vaticana. Ciudad del Vaticano. Encuentro las pruebas de vestuario de El Joven Papa que hicimos durante varios días en una sastrería preciosa. Estuvimos tomando medidas y casi tocábamos con la mano las impresionantes columnas de la Piazza de San Pedro. Cuando me medían entre varias personas los trajes de cura, obispo o cardenal y me cambiaban anillos o medias o fajines a todo color y perfectamente uniformado, iban entrando sacerdotes de toda índole. Me miraban tan joven vestido de cardenal y saludaban respetuosos sin palabras. Todos se reían cuando algunos me hacían hasta una pequeña reverencia y yo respondía en un italiano pésimo. Bueno, yo no, yo no me reía, yo me sentía cerca del cielo. Ahí mismo, vamos.. El hábito hace al monje. Y si debajo llevas unas medias rosas hasta la rodilla, ya ni te cuento… hace 220 días
Ext. Día. Cafe Fratelli. Bogotá. Tanta Vida. Embebido por la lectura, embobado con los preciosos días de sol colombiano. Tomando mi café matutino, un día mas de jetlag y sueño, dejándome mecer por la buena lectura y por un desayuno reparador. Me desperezo, me lanzo al café y me instalo en la terraza llena de verdor y magia. Nadie aún. Solo yo, mi libro y el sol que empieza a calentar las hojas de los ficus. Música suave de Jazz al fondo. He dicho ya que tengo el día libre? Gracias @imxavimenos Por la recomendación! hace 229 días
Interior. Día. “ES POR TU BIEN” Oye, que Familia mas bien avenida tenemos… A ver…. La cosa es que mi hija @georginaamoros se pone super cariñosa con @miguel_bernardeau y María Pujalte y yo le decimos que no vaya tan rápido… que pa qué, mujer, que hay tiempo, …. y esas cosas de papás… @telecincocinema nos invitó a esta comedia tan familiar. Yo, sin desmerecer de los actrizones que nos rodean la titularía cariñosamente como: !!!!!!!!’CUÑAAAAAAAAAOSSS!!!!!!! Pues eso..! En cines a partir de ya. 24 de Febreroooo!!!! hace 236 días
Interior. Día. Bar de mis padres. Final de los años 60. Albelda. La Rioja. España. Nunca mas he vuelto a ponerme un peto y veo por esta foto que me quedaban bien. En esta fecha tan redonda, 50, no he podido evitar mirar las primeras fotos, tratar de adivinar quien era, quien iba a ser. Imagino que uno busca señales, si había algo en aquellos lodos que explicasen estos barros. O simplemente lo que busco en esos recuerdos es celebrar la vida, seguir aquí y contármelo y contároslo. Pero sobretodo , agradecer a todas y todos vuestros besos, felicitaciones, cariños. La mayoría no nos conocemos, pero siento que hay afecto. No pido mas. No es poco. Que me quede como estoy. (Y prometo no ponerme conscientemente un peto en lo que me queda para que no perdamos las formas. Lo digo porque yo ya las he perdido) Besos y Abrazos en este año que empieza ( hoy me empieza todo!) Y mil gracias por seguir soñando y por ser niños. O parecerlo. hace 248 días